martes 16 de septiembre de 2008

Relatos en primera persona


El mes pasado estuve de viaje por Galicia (por la provincia de Lugo concretamente) y allí, por azar, fui a dar a un paraje en una garganta donde bajaba furioso un río. El día estaba desapacible, y las nubes descendían lamiendo las laderas enredándose en el frondoso bosque que nos rodeaba cuando llegamos a un merendero en estado de cierto abandono, donde antes hubiera una primitiva especie de central eléctrica, con enormes tuberías de hierro oxidado que hoy, en vez de llevar agua hacia turbinas y dinamos, solo transportan el sonido del viento aullando por las perforaciones de la corrosión. Desde allí descendía una vieja escalera tallada en piedra hacía las aguas de una oscura charca. El paisaje gris, boscoso, las viejas canalizaciones y sobretodo esa escalera cubierta de líquenes y musgos me recordaron a las descripciones que H. P. Lovecraft hacía en sus relatos y novelas cuando sus personajes descendían a criptas o similares.


Para mí, descubrir a Lovecraft en mi juventud (llegó a mi vía Robert E Howard, creador del personaje Conan el barbaro) fue un punto de inflexión en mi modo de ver los libros. Descubrir los avernos del escritor norteamericano fue un contrapunto clave frente a todos los London, Stevenson, Salgari... creando dentro de mi imaginación un mito de escritor maldito, al igual que Poe, al cual también empezé a conocer en profundidad por aquellos años. Recuedo cuando hablaba con mis amigos de la existencia o no del apócrifo necronomicón, de toda la mitología surgida en torno a su obra y continuada por otros autores, de la extraña vida y muerte del escritor (hoy ya se que de extraña no tuvo nada)... y allí en aquel lugar, en Galicia, ante esas escaleras, todo me vino a la memoria.


No me voy a extender sobre el autor y su obra, para ello hay un excelente articulo en la wikipedia y además una web oficial en castellano http://www.hplovecraft.es/ tan solo reproducir (junto a la foto del paraje en cuestión) un poema que escribí hará unos veinte años, homenaje a las historias siempre narradas en primera persona de Lovecraft, Poe y otros maestros del horror.
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El protagonista siempre morirá al final
los estoicos siempre mueren
nos anuncian su muerte
Los notarios preparan los documentos
Necesitamos tomar puntos de referencia
los buscaremos en los diarios
añadiendo notas de prensa
Y como no me vas a creer si yo no te podría mentir
además, lo cuentan las gentes del lugar
No ves los gusanos devorando mi carne
No ves que las cuencas de mis ojos están vacías
Mete los dedos en ellas y cuéntaselo a tu esposa o esposo
Di que vivo junto al mar, en un lugar que siempre está nublado
Donde viven los sobrinos de los tíos que mueren solos
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........................................Pablo G

1 comentarios:

A veces yo soy un...panda dijo...

creo que la ausencia de comentrios que decir es el verdadero logro de la palabra cuando es manifiesto y no sólo pronunciamiento...
¿quieres un perro para navidad?

 
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