sábado 16 de agosto de 2008

Crónicas del surrealismo 3 - Dalí y familia


Salvador Dalí, a lo largo de su vida dio motivos de sobra a su familia (o así lo consideraban ellos) para que estos estuvieran bastante irritados con el. Su padre, notario, hombre serio pero de ideas abiertas, le apoyó en su carrera de pintor desde niño, y no podía comprender la actitud de su hijo en los años en los que el, con otros artistas, trataban de romper los esquemas del arte, recogiendo el fruto que anteriormente habían sembrado los dadaistas. Dalí y el recién nacido grupo surrealista, pretendían renegar de cualquier convencionalismo social como podrían ser la religión y la familia. Y la familia Dalí se sintió ultrajada, cuando el joven Salvador daba un tratamiento erótico a la figura de su hermana, o cuando este decidió irse con una señora rusa bastante más mayor que el, y además ¡¡¡divorciada!!! y cuando uno tras otro, un sinfín de agravios se iban sucediendo, agravios y provocaciones que hoy nos resultarían anacronismos típicos de la época. Pero el mayor ultraje (sin tener en cuenta algunas leyendas con poca credibilidad) que pudo recibir la familia fue la presentación del cuadro "a veces escupo con placer sobre el retrato de mi madre" donde aparece dicha frase sobre una imagen del Sagrado Corazón de Jesús.

La reacción del padre la cuenta así Robert Descharnes en su biografía de Dalí:

El padre de Dalí estaba tan consternado por la blasfemia del hijo, que el entendía literalmente como una ofensa a la memoria de su esposa y amada madre fallecida, que nunca le perdonó esta vileza.

Ian Gibson en "La vida desaforada de Salvador Dalí" cuenta lo siguiente:

(...)el notario, acto seguido redactó un nuevo testamento desheredando totalmente a Salvador sin más. Para justificar su acción trajo a colación el cuadro del Sagrado Corazón de Jesús(...)

El propio Dalí, aunque no nombra el incidente del cuadro, dice en su "Diario de un genio" citando a Freud:

El héroe es el que se revela contra la autoridad paterna y la vence

Cuando pasan unos días desde que el padre conociera el cuadro (gracias a una demoledora crítica de Eugenio D´ors), y ya consumado el alejamiento familiar del pintor, el padre aclama a los cuatro vientos que "pronto volverá, y lleno de piojos, pidiendo perdón a mi y a su familia". Evidentemente el notario no contaba con Gala y su tremendo poder, y cuando Salvador Dalí volvió, no era un piojoso exactamente.

Finalmente el héroe vence al padre, y como dice Descharnes:

Vencedor del padre, es el héroe que hubiera complacido a Freud.
..........................................................................Pablo G

domingo 3 de agosto de 2008

Cuando la realidad supera la ficción


Cuando Jiri Trnka realizó "La mano" en 1965, la censura de la entonces Checoslovaquia no supo ver en dicho film nada subversivo, años más tarde, tras la muerte del autor, la película fue prohibida hasta la caída del telón de acero. ¿Los motivos? Hacer que la ficción se convirtiera en realidad, tarea que se encargó de llevar a cabo el propio Estado

Sobre Trnka poco hay que decir que no se sepa, genio del cine de animación, reconocido internacionalmente con multitud de premios en festivales de cine, es junto a figuras como Jan Svankmajer (del cual ya hablaremos en otro momento) uno de los mayores representantes del mundo del cine en la extinta Checoslovaquia. Innovadores ambos del cine de animación, fueron creadores de un estilo con tintes surrealistas y oníricos, diferente de lo que llegaba desde el otro lado de Atlántico vía Walt Disney. Rápidamente, Trnka se convirtió en un autor de culto, condición con la que ha llegado hasta nuestros días. Para comprobar su influencia en las generaciones posteriores de artistas, basta con ver algunas de las películas de animación de Tim Burton para tener un ejemplo de la importancia de su trabajo.

Desde que empezó en los años cuarenta como ilustrador infantil, hasta su muerte en 1968, dirigió más de veinte películas, siendo "la mano" (Ruka) su ultimo trabajo y considerado como su testamento artístico. En dicho film, un escultor, recibe la visita de una mano gigante que le pide que haga esculturas que tengan forma de mano, el escultor se niega pues prefiere seguir haciendo macetas para sus flores, pero aún así, la mano, alegoría del régimen dictatorial, insiste presionándole e incluso encerrándole para obligarle a trabajar, pero el escultor sigue en sus trece, finalmente el escultor muere, y la mano entonces le organiza un funeral de estado y lamenta su muerte.

Exactamente lo mismo que hizo el Gobierno de Checoslovaquia con Jiri Trnka. Tras la muerte de este por un infarto, se organizó un gran funeral en el cual, desfilaron ante el cadáver, en una grotesca ceremonia, los más altos representantes del Estado.

Seguramente no habían visto la película.
.........................................................................................Pablo G

 
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