
Durante un tiempo, hace ya unos cuantos años, he sido fan (he intentado buscar otra palabra pero esta es realmente la que define mi actitud de entonces) y creo yo, que con criterio, del director de cine serbo-bosnio Emir Kusturica. Pero no solo de sus películas, la devoción alcanzaba también su faceta de músico con la No Smoking Orchestra, a la cual he tenido el placer de ver dos veces en directo. Gracias a el, conocí a ese otro músico balcánico llamado Goran Bregovic (¿o fue al revés?), autor de varias bandas sonoras del director "yugoslavo" (ahora andan peleados), que por cierto, el lunes 16 de marzo actua en Madrid. (Yo ya tengo la entrada)
Y como decía más arriba, considero que fan con criterio. "Quien recuerda a Dolly Bell", "Papá está de viaje de negocios", "El tiempo de los gitanos", "Underground"... son ya clásicos de la historia del cine, símbolos de un estilo de hacer cine con personalidad propia.
Y esta personalidad se basa en la recreación de un universo repleto de símbolos, que aparecen una y otra vez en sus películas, véase bodas locas, gangsters histrionicos, muchas aves de corral y mucha, mucha música. Y esta recreación en principio no es negativa, Buñuel es buena prueba de ello ya que en su filmografía está llena de simbolos que se repiten, el problema es cuando el universo propio se convierte en caricatura. Y esto es lo que ha sucedido con Kusturica, ya que cada película que ha realizado en estos últimos años es una caricatura de la anterior, una exageración del concepto en definitiva, provocado quizás por el balkan-punk-beat y eso, claro, a una edad... "La vida es un milagro" fue caricatura de la ya, a ratos mediocre "Gato negro gato blanco" y "Prometemelo" (así se ha titulado en España) de "La vida es un milagro". Todas ellas difusas comedietas cuyo eje conductor, (el joven, la chica, el malo... y los finales con gansos volando y boda incluida por supuesto) ya aparecía en "El tiempo de los Gitanos".
En definitiva, dichas películas se podrían definir como Kusturicadas, ¡Más disparos! ¡más ocas y gallinas! ¡más cocaína! ¡más traficantes de personas! ¡más bodas! ¡más contraste ciudad-entorno rural! ¿He dicho más ocas? es que salen muchas, ¡más música!. En definitiva "Kusturica más Kusturica que nunca".
Mientras, esperamos a que se estrene su documental sobre Maradona, y confiando todavía en que el cambio de registro logre efectos positivos para sus viejos fans (porque su proyecto sobre Pancho Villa... miedo me da), si pasa por aquí con la "No Smoking"... pues seguramente, volveremos a verlo.
.
.
aquí otra caricatura


3 comentarios:
AWWW!!!! yo ya tengo mi boleto para verlo en el DF el próximo lunes y sí!!!! SOY FELIIIIZ :)
jajajajaaaja qué diablos, yo también soy fan.
un gran saludo, compañero!
Me gusta, me intriga, me divierte.
También lo veréeeeeee, por acá, en el DF.
Ah y también me da miedo eso que quiere hacer con Pancho Villa, en español, en México. Pero miedo "del bueno", jo.
Un saludo.
ví una peli de madrugada, hace mucho en la tele que estoy seguro que es el tiempo de los gitanos. si es de él entiendo que le valoren tanto como director.
Publicar un comentario en la entrada