Escribía Paul Laffargue en "El derecho a la pereza":
El fin de la revolución no es el triunfo de la justicia, de la moral, de la libertad y demás embustes con que se engaña a la humanidad desde hace siglos, sino trabajar lo menos posible y disfrutar, intelectual y físicamente, lo más posible.
Al día siguiente de la revolución habrá que pensar en divertirse.
.
miércoles 3 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 comentarios:
¿Y cómo se consigue eso? Cada vez es más difícil y si no que se lo pregunten a alguien que estuviera pensando de jubilarse, cada vez lo tiene más lejos.
En cualquier caso esta cita me ha recordado otra que me apunté hace poco de Mijail Batjín:
"La fiesta está separada de todo sentimiento utilitario, es un reposo, una tregua. Liberada de todo fin práctico muda los medios para entrar, aunque sea temporalmente, en un universo utópico."
Cierto Edu, en los tiempos que vivimos por aquí cada vez es más dificil (la revolución y trabajar lo menos posible) pero hay que intentarlo (la revolución y trabajar lo menos posible).
Gracias por la cita. Saludos.
Publicar un comentario en la entrada